Nadie puede negar que Viviana Canosa está en su mejor momento capilar, luciendo un pelazo cada vez que se la ve en pantalla, pero como dice el dicho “afortunada en el pelo, desafortunada en todo lo otro” la segunda famosa bebedora de lavandina, después de Ernestina Pais, contrajo como si de un giro en la trama se tratara, el tan temido COVID.
Después de que el canal de noticias por cable que la contrató durante todos estos meses de cuarentena para que niegue la pandemia, las vacunas, los barbijos, el distanciamiento social, los hisopados, las muertes y la medicina occidental moderna, +Vivi Ana quedó de cama y despedida por falsificar resultados de hisopados. Una ironía ya que era ella la que denunciaba adulteraciones en los hisopos con metales. Anyway (de todas formas en inglés) llevar el mondongo limpito de tanto tomar cloro y tener las videollamadas con la Dra. Chinda no le sirvieron de nada.
Desde EBDM le deseamos una pronta recuperación a Viviana y sus familiares. Que esto nos sirva a todes para reflexionar y seguirnos cuidando.
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Ahora vamos a contar un cuentito que no tiene nada que ver con la noticia. Nada de nada.
Había una vez una mamá betabel que no creía que los pesticidas evitaban que se la coman los bichos. Esta mamá betabel no solo no se tiró pesticida sino que convenció a abuela betabel y a su propio brotecito betabel que los pesticidas no evitaban nada y eran un plan de los verduleros para que no sean libres.
Un buen día mamá betabel tenía gorgojos y dejó a su brotecito que tenía gorgojitos al cuidado de abuela betabel a la que se los transmitió y se la comieron casi toda. Y colorín colorado la ignorancia se ha contagiado. FIN.





4 comentarios:
el problema es que la mama betabel no creia en pesticidas que si son efectivos y comprobados al 100%. diferente hubiera sido que la mama betabel no confie en pseudo pesticidas que se usan a modo de prueba de ganado. pero bueno. la vivi tb es una pelotuda. besos
Desde las oficinas de EBDM han sido enviados afectuosos saludos.
Ay! Que bella enseñanza, como diría Panam, es una historia para contarle a las bendis antes de ir a dormir
Qué dirá Borensztein
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